Tus tarjetas te esperan
Podés comprar y pagar online con la virtual en el acto mientras esperás la tarjeta de crédito física.
Al pie
En el día a día, todas las personas buscan simplificar sus vidas, y uno de los atajos más comunes es tener las tarjetas guardadas en Google o en Chrome. Pero, ¿es seguro? ¿Qué implica esta acción para tus finanzas? Así como ya te suplicamos (porfi porfi) que no envíes fotos de la tarjeta de crédito, acá te damos la información necesaria para que evalúes si posta vale la pena guardar los datos de tu tarjeta en los navegadores. La respuesta corta: es cómodo, pero suma riesgos, y siempre conviene saber cómo administrarlas o quitarlas.
En el día a día, todas las personas buscan simplificar sus vidas, y uno de los atajos más comunes es tener las tarjetas guardadas en Chrome o en cualquier otro navegador de internet. Pero, ¿es seguro? ¿Qué implica esta acción para tus finanzas?
Así como ya te suplicamos (porfi porfi) que no envíes fotos de la tarjeta de crédito, acá te damos la información necesaria para que evalúes si posta vale la pena guardar los datos de tu tarjeta en los navegadores.
Guardar los datos de la tarjeta de débito o crédito en un navegador parece un truco mágico. Un clic y ¡pum! Compra realizada.
Pero, como en todo acto de magia, hay un secreto detrás.
Este conveniente gesto puede convertirse en un riesgo para tu seguridad financiera.
Imaginate que alguien -con no tan buenas intenciones- accede a tu computadora o celular. Seguro ya imaginás lo que podría pasar. Exacto, podría tener en sus manos (o peor, en su pantalla) toda la información de tu tarjeta.
Los ciberdelincuentes generan estrategias cada vez más sofisticadas para robarte los datos, incluso software que clonan la pantalla de tus dispositivos.
Incluso, puede pasar que si tu peque te pide el celu para jugar un ratito, cuando le aparezcan oportunidades para comprar herramientas más poderosas o recibir ayuda para subir de nivel, termine haciendo alguna compra en línea con los métodos de pago que tenés guardados.

Podés comprar y pagar online con la virtual en el acto mientras esperás la tarjeta de crédito física.
Los navegadores, como Chrome, son geniales, pero no infalibles. Pueden tener vulnerabilidades de seguridad que, si un hacker las descubre, podría hacerse una fiesta con tus datos.
Además, si tu dispositivo se pierde o es robado, el nuevo “dueño” podría hacer un tour de compras a tu costa. Y no olvidemos que no todos los navegadores cifran esta información, haciéndola un blanco fácil para ojos curiosos.
Primero y principal, considerá si realmente necesitás guardar la tarjeta en Google.
Si decidís hacerlo, asegurate de que tu navegador esté siempre actualizado. Estas actualizaciones incluyen mejoras en la seguridad que pueden ser vitales. Además, si compartís dispositivos, pensá dos veces antes de permitir que guarden sus tarjetas.
El riesgo de fondo tiene nombre: el carding, el fraude en el que usan datos de tarjetas robadas para comprar a tu costa. ¿Ves esa opción de "guardar tarjeta en Google"?
Puede ser tentadora, pero también un riesgo.
Si tenés tarjetas guardadas y decidís que ya no querés que estén ahí, podés quitar la tarjeta de cuenta Google. Es un proceso simple, pero vital para mantener tus finanzas bajo control.
Sabemos que la comodidad es reina, pero en el caso de las tarjetas guardadas en Chrome, mejor pensarlo dos veces. La seguridad de tus finanzas merece ese esfuerzo extra. Si querés ver las tarjetas guardadas en Google para hacer una limpieza, es un buen primer paso.
Recordá, en las finanzas, como en la vida, es mejor prevenir que lamentar.
Tener las tarjetas guardadas en Google es fácil de revisar si querés hacer una limpieza. Te mostramos cómo podés administrar tus métodos de pago en unos pocos clics.
Desde la computadora, en Chrome: menú de tres puntos -> Configuración -> Autocompletar y contraseñas -> Formas de pago.
En el celular, las tarjetas de pago se administran desde **Google Wallet** o ingresando al **Centro de Pagos** de tu cuenta de Google (myaccount.google.com).
1. Entrá a Formas de pago (en Chrome) o a Google Wallet / Centro de Pagos (en el celular). 2. Elegí la tarjeta que ya no querés que quede guardada. 3. Tocá Quitar o Eliminar y confirmá.
Aclaración importante: los nombres de los menús pueden variar según la versión de Chrome, Android o tu cuenta de Google. Si no encontrás la opción, buscá "formas de pago" dentro de la configuración.
Si en algún momento tenés dudas sobre la seguridad de tu cuenta, podés repasar qué hacer si perdí o me robaron la tarjeta o cómo agregar tu tarjeta NX a Google Pay de forma segura. Si comprás seguido online y no querés dejar los datos guardados en el navegador, la tarjeta virtual de Naranja X te da un número aparte para compras web que podés bloquear desde la app en segundos, sin tocar tu tarjeta física.
El contenido de esta página tiene únicamente fines informativos y no debe ser considerada como asesoría sobre los productos de Naranja X. Ninguno de los datos que en él se publican debe considerarse como una promoción, una oferta o una recomendación para adquirir productos, para efectuar transacciones o para concluir algún tipo de acto legal.